Ley 2383 de 2024.


Para lograr su comprensión el artículo 2° de la ley nos plantea dos definiciones fundamentales que no se deben desconocer en las instituciones educativas y que resultan ser parte esencial para el adecuado acompañamiento formativo de nuestros niños, niñas y adolescentes, estas son:
1. "La Educación Socioemocional", haciendo referencia al conjunto de competencias cognitivas, sociales, emocionales y demás habilidades no cognitivas que una persona puede adquirir, aprender o desarrollar para gestionar de forma asertiva sus emociones, pensamientos y comportamientos para poder cuidar de sí mismo y de los demás, cuidando de esta forma su salud física y mental, como también, favoreciendo sus habilidades sociales y el cumplimiento de sus proyectos.
Está claro que en la actualidad nos encontramos en la ardua tarea de promover la Inteligencia Emocional en las personas, entendiéndola como la capacidad de identificar, comprender y gestionar las diferentes emociones, es decir, la inteligencia emocional les permite a las personas procesar información sobre sus emociones y utilizarla para guiar su comportamiento. Es así, como la Ley 2383 de 2024 tiene como objeto la promoción o psicoeducación de la inteligencia emocional en nuestros estudiantes, siendo una gran apuesta al fortalecimiento de la salud mental, a las habilidades sociales, a las pautas de crianza, al acompañamiento pertinente en las etapas del ciclo vital en la que se encuentran nuestros menores y a la promoción y cumplimiento de un proyecto de vida.
Si en nuestras instituciones educativas se implementa correctamente la Ley 2383 de 2024 se podrá lograr en nuestros menores: Autoconciencia (Capacidad para reconocer y evaluar las propias emociones y sentimientos); Autorregulación (Aceptación, gestión o regulación adecuada de la intensidad en la que se presenta la emoción); Automotivación (Capacidad para impulsar acciones y decisiones, a partir de objetivos, deseos o propósitos propios); Empatía (Habilidad para comprender el sentir del otro y responder adecuadamente) y Sociabilidad (Capacidad para interactuar con otras personas, considerando sus circunstancias y emociones). Para ello, es importante tener presente las líneas de intervención del Artículo 4°, donde se refiere a la necesidad de trabajar desde una pedagogía de la confianza, promover la formación de valores y principios éticos, generar consciencia de los hábitos o estilos de vida saludables, formar constantemente a nuestros maestros y actualizarlos en educación socioemocional, incentivar las relaciones interpersonales e institucionales respetuosas y formar por medio de escuelas de padres a los cuidadores de nuestros niños, niñas y adolescentes en educación socioemocional que sea replicable en los hogares colombianos.
2. Por otro lado, el artículo 2° también hace referencia al "Desarrollo Integral", explicándolo como aquel proceso singular de transformaciones y cambios tanto cualitativos como cuantitativos mediante el cual la persona dispone de sus características, capacidades, cualidades y habilidades para estructurar su identidad y autonomía.
Sin duda alguna la Ley 2383 marca un hito en la educación colombiana al reconocer y promover la educación socioemocional como un componente esencial del sistema educativo nacional. Está claro que esta iniciativa legislativa busca preparar a nuestros estudiantes no solo en el ámbito académico, sino también en su desarrollo emocional, social y mental, reconociendo la importancia de estas habilidades para afrontar los distintos desafíos de la vida. Además, se resalta que, la ley responde a la creciente preocupación por el bienestar emocional de nuestros niños, niñas y adolescentes en un mundo caracterizado por cambios rápidos y una alta incidencia de trastornos de la salud mental. Según datos del Ministerio de Educación, más del 30% de los estudiantes reportan dificultades emocionales que repercuten en su desempeño académico. La Ley 2383 busca abordar dicha problemática mediante la integración curricular (incorporación de la educación socioemocional en los planes de estudio), la capacitación a maestros y la participación comunitaria (fomentación de un enfoque colaborativo involucrando a las familias de las instituciones educativa).
La implementación de la ley se estructurará en tres etapas, cada una de las cuales tiene metas específicas y un cronograma definido, información que podrán encontrar en el artículo 5°.
A continuación, se presentará de forma clara y precisa cada una de las etapas para su mayor comprensión:
1. Formulación de lineamientos pedagógicos y estrategias metodológicas para la enseñanza de estrategias socioemocionales, a cargo del Comité Nacional de Convivencia Escolar, en coordinación con el Ministerio de Educación. Cabe resaltar que estos lineamientos deberán considerar las particularidades culturales, sociales y económicas de las diferentes regiones del país.
2. Implementación en instituciones educativas, acompañada de capacitaciones continuas a maestros y a la promoción del uso de tecnologías educativas que faciliten el proceso de enseñanza - aprendizaje.
3. Seguimiento y evaluación, el Comité Nacional de Convivencia Escolar supervisará la implementación mediante evaluaciones periódicas que incluirán diagnósticos iniciales y análisis del impacto en el bienestar emocional y el desempeño académico de los estudiantes.
En definitiva, la implementación de la Ley 2383 promete transformar el sistema educativo colombiano, puesto que, históricamente el enfoque predominante de la educación ha sido el desarrollo y fortalecimiento cognitivo de los estudiantes, dejando de lado en muchas oportunidades la importancia e influencia de la salud mental y el bienestar emocional en el proceso de enseñanza - aprendizaje. Con esta ley, se busca dar relevancia al bienestar mental y estado de ánimo de nuestros estudiantes, favoreciendo los procesos académicos y promoviendo generaciones emocionalmente estables, más resilientes y capaces de enfrentar los desafíos del día a día.
Para finalizar, la Ley 2383 de 2024 representa un avance significativo hacia una educación integral en Colombia. Al dar reconocimiento y resaltar la importancia de las competencias socioemocionales, la legislación no solo busca formar mejores estudiantes o aportar significativamente al proceso de enseñanza - aprendizaje, también, busca el generar ciudadanos más conscientes, empáticos, comprometidos con su entorno y con un alto sentido de autocuidado. En un mundo que se encuentra cada vez más interconectado y desafiante, esta ley es sin duda un paso crucial para garantizar un futuro más prometedor para las nuevas generaciones.
Congreso de Colombia. (2024). Ley 2383 de 2024. Por la cual se promueve la educación socioemocional en las instituciones educativas de preescolar, primaria, básica y media en Colombia.